sábado, 21 de noviembre de 2015

Adicta

Ayer fueron 4 horas sin descanso de surf, sin dejar de remar, sin pisar la arena. Aún tiritando y agotada no podía dejar de buscar una y otra ola, como si el mar fuera una sustancia totalmente adictiva. 
Repetí el triunfo de hace unas semanas, bajando y girando lateralmente la ola, desde la barra hasta la orilla. Esta vez con mi tabla, mucho más corta, inestable y veloz. No tengo duda de que empezar de cero el pasado lunes y que los stand ups en la arena antes de entrar han tenido mucho que ver en la mejora con mi tabla. El surf es constancia, como la vida, enamorarnos de cero una y otra vez, sentar nuevas bases, aprender...y seguir creyendo en la magia.


Vivir con pasión, surfear con pasión...remar sin descanso.

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