La
jornada de surf de hoy ha sido inmejorable. No puedo recordar ni un sólo
instante en que estuviera pensando, ni siquiera en los movimientos ni en las
olas; todo salía automático, todo fluía y en cada ejercicio me sincronizaba más
con el mar. He caminado sobre la tabla, hacia delante y hacia atrás como si
fuera un longboard, he girado, he combinado trucos, he realizado varios stand
ups en la misma ola... Pero sobre todo, hoy he disfrutado al máximo, he sentido
lo que es acelerar la tabla y no solo dejarte llevar, he tomado las riendas. Y
no pienso soltarlas, ni sobre la tabla, ni sobre mi vida. Abalanzarnos, coger
impulso atrás y cambiar el rumbo, mantenerlo disfrutando cada momento, acelerar
con paso firme...conseguir lo que nos propongamos. Eso es vivir, eso es
surfear.
Gracias
Neptuno, por una sesión de surf increible.
Pd:
el sol de canarias aún quema!
No hay comentarios:
Publicar un comentario