El poder de la sonrisa...
Hoy he tenido sesión doble de surf, con dos monitores diferentes y aunque ambos son grandes profesionales, la maravillosa experiencia de esta tarde me ha hecho replantearme cosas como profesora. En la primera sesión se me "atragantó" la postura. Recordé todas las veces que corrijo a mis alumnos y les digo que doblen las rodillas. Me sorprende lo dificil que es que se den cuenta que no las llevan dobladas, no lo entiendo...hasta que hoy era a mi a quien corregían una y otra vez eso mismo. Stand up, espuma, desplazamiento largo, peeero...mala postura. Una y otra vez el mismo fallo, una y otra vez el mismo comentario.
En la sesión de la tarde, las cosas cambiaron. Primera hora,
stand up, buen desplazamiento... y a pesar de cometer fallo postural, el
monitor refuerza el equilibrio, la postura de los pies, me felicita y tan solo
comenta como mejorarlo aún más. Y entonces, la postura empieza poco a poco a
mejorar. Los aciertos se refuerza y los fallos van poco a poco desapareciendo.
No hacen falta palabras, una sonrisa también puede ser un buen refuerzo. Paso
al siguiente nivel y me anima a girar. Giro, pruebo, fallo, giro, van saliendo
cosas, giro, giro, giro...y va felicitándome por los deslizamientos, que sin
ser perfectos, van mejorando a buen ritmo. Me sorprendo girando con el canto,
disfrutando y manteniendo el equilibrio relajada sobre la tabla.
En mis próximas clases de patinaje intentaré remarcar una y otra
vez el mismo fallo y me concentraré en reforzar y resaltar las veces en que las
posturas de mis alumnos mejoran. Empezaré a fijarme más en los aciertos y menos
en los errores.
Y sobre todo, les sonreiré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario